25.5.12

Bugchaser Y Giftgiver



Los bug chasers y gift givers, denominados así por la propia comunidad gay hardcore, son principalmente hombres con orientación homosexual que participan en actividades anales sin protección (bareback). Un submundo de la comunidad LGBT cuyo propósito específico es contagiar o ser contagiado con el virus del VIH.

BUG CHASER: Persona que tiene la meta de contagiarse de VIH.
GIFT GIVER: Persona que está dispuesta a contagiar a los BUG CHASERS.

El bug chasing ha sido estudiado desde perspectivas psiquiátricas, sociológicas y criminalísticas. Todas tratando de encontrar por qué demonios hacen eso. Las respuestas son inquietantes. Así como complejas resultan las estrategias para frenarlos ya que crecen al ritmo del Internet, donde se vieron surgir a finales de la década de los 90. Aquí las causas y factores.

Identificación, rebeldía y suicidio
Deann K. Gauthier y Craig J. Forsyth, investigadores de la Universidad de Louisiana, desde el punto de vista sociológico-antropológico encontraron en sus estudios de 1999 causas como auto destrucción –debido al rechazo e imposibilidad de encajar en la sociedad- , deseo de pertenencia dado que se ha transmitido una concepción generalizada de la comunidad gay como proclive a los excesos sexuales; y actos de resistencia política hacia la moral sexual tradicional y la ortodoxia científica.

Un salto emocionante
En 2004, los doctores Christian Grov y Jeffrey T. Parsons del Center for HIV/AIDS Educational Studies and Training en Nueva York, analizaron el perfil de 1228 hombres con actividad en línea con dichos propósitos y encontraron que sólo el 36% buscaba genuinamente ser contagiado con el virus. Los demás, lo percibieron como una práctica sexual excitante cuyo mecanismo disparador es el riesgo. “Es como tirarse de un bongie”, comentaron algunos. En 2003 el documental The Gift de Louise Hogarth, mostró las dinámicas de ‘ruleta rusa’ en el bug chasing en bares gay de Nueva York. Seropositivos y seronegativos fungían como giftgivers, el placer de los bug chasers radicaba en no saber si los penetraría ‘una bala’ con VIH o saldrían limpios.

Cariño público y control
Mark Blechner, doctorado en psicoanálisis por la Universidad de Yale, ha hallado en sus investigaciones de una década a la fecha, motivos como búsqueda de compasión pública y cuidados por parte del Estado, obtención de beneficios médicos y seguridad social.

Mejor lo encuentro a que me encuentre
Algunos de los pacientes de Blechner admitieron incluirse en el bug chasing como una manera de mitigar el constante miedo a ser contagiados de VIH, evitándolo al infectarse concientemente. Phillip Banks, director de HIV prevention for AIDS Vancouver, declaró a la prensa canadiense que “para algunos gays la sensación de que el virus es inevitable, los ha estresado al grado de preferir adquirirla como un alivio a esa presión”.

Un don
Michael Graydon, investigador de la Universidad de Carleton en Ottawa, estudió el fenómeno y presentó sus resultados a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Atlanta en 2004 donde comentó, “A veces se describe como el don de la muerte. Otras veces, como la iniciación a una fraternidad, un hecho positivo que los une e identifica”.

Patología psiquiátrica, no subcultura
Seth Kalichman, profesor de psicología en la Universidad de Connecticut, especialista en investigación del comportamiento de enfermos de SIDA, se muestra escéptico. Afirma que no se trata de una subcultura sino de la diseminación del deseo suicida de una serie de personas con trastornos. “Hay personas enfermas mentales en todo el mundo. Unos quieren matar presidentes, otros infectarse o infectar de SIDA”, añade en uno de sus reportes.

Resultados obvios como otros tantos que resultan catastróficos para quienes no buscaron el SIDA, algunas organizaciones y fundaciones han dejado de proveer ayuda a este rubro debido al conocimiento del fenómeno.


21.5.12

Orgasmo ≠ Eyaculación


La sexualidad masculina es un punto muy delicado de tocar, debido a que se considera el punto débil de los caballeros. 

Normalmente, cuando hablamos del placer sexual en los hombres, se nos viene a la mente la palabra eyaculación, la cual creemos que es sinónimo de orgasmo. Pero no es así…

Las personas han llegan a confundir estos dos términos, cuando en realidad la eyaculación forma parte del orgasmo, pero no son lo mismo. El orgasmo se compone de varios elementos, como las contracciones que se dan en el aparato genital masculino, la expulsión del semen, así como la satisfacción y el disfrute de la relación sexual.

La eyaculación y el orgasmo no necesariamente se tienen que dar al mismo tiempo; es verdad que en la mayoría de veces así ocurre, pero no significa que sea una regla ya establecida, pues en muchas ocasiones se sienten con escalas de tiempo que no detectamos, milésimas o centésimas de segundo, por lo cual se puede considerar que casi siempre ocurren en tiempo simultáneo.

También existen hombres que eyaculan sin sentir “rico”, la satisfacción que da un orgasmo; pero del mismo modo, hay varones que pueden sentir un gran placer, sin necesidad de eyacular.

Hay hombres, que tienen gran control mental, pueden llegar a tener varios orgasmos antes de eyacular. Dicho control puede ser natural o pueden llegar a conseguirlo.

Una relación sexual no sólo se debe de basar en la penetración y eyaculación, hay otros factores que los hombres pueden explotar previo a esto, como las caricias, el afecto, la calentura y el erotismo, el jugar con la pareja para que ambos puedan sentir y tener mayor satisfacción.

Por lo tanto podemos concluir que el orgasmo se refiere a esas contracciones involuntarias y espasmódicas que se presentan en los músculos, las cuales incluyen sensaciones de placer.

Mientras que la eyaculación se refiere a la simple expulsión de semen, que se da en dos momentos: la emisión, cuando el líquido seminal va de las vesículas seminales y los conductos deferentes hacia la uretra; y la expulsión, por acción de las contracciones de la uretra y los músculos en la base del pene.

16.5.12

Una al margen




Director: Adriana "Tanita" Castro, Katherine "KT" Castrillo 
Pais: Venezuela
Año: 2011
Duracion: 10 Min
Idioma: Español 
Sinopsis: Ángela es una joven transgénero de 20 años que andando los espacios entre lo público y lo privado, reseña situaciones que la revelan a sí misma como una persona vulnerada-vulnerable.
Este lacónico vistazo expone una de las muchas realidades de quienes habitan el margen, no solo invisibilizados por su condición social sino por asumir identidades contradictorias al sistema patriarcal.

Ejercicios y rutinas: Abdominales Perfectos

baaaaaara:

Red underwear red cheeks

Para muchas personas los abdominales son el musculo más difícil de desarrollar, ya sea por su porcentaje de grasa en el cuerpo o porque sencillamente les da pereza trabajarlo.

Lograr un abdomen de portada no se basa sólo en hacer algunas series cuando tienes ánimos, se basa en dedicarle una verdadera rutina a este músculo.

Una rutina donde interviene directamente la mente y el cuerpo, cuando haces abdominales debes hacerlas sintiendo la tensión en cada repetición que haces congestionando de un modo adecuado el abdomen.

Hay muchas formas de hacer abdomen. Se puede trabajar con peso y pocas repeticiones para lograr una hipertrofia buena o sin peso y con más repeticiones para una buena marcación.

Debemos trabajar las dos formas, sin peso y con peso, dependiendo del objetivo que tengas en el momento.

Si estás en una etapa de crecimiento, lo más recomendable sería hacer con peso, en cambio si estás en etapa de secado y marcación se recomienda hacerlo sin peso. Eso sí, sin olvidar que la clave del desarrollo de un músculo no se basa sólo en entrenarlo correctamente, también se basa en la alimentación que le des a tu cuerpo y el descanso adecuado.

Como dice una frase muy famosa: “Eres lo que comes”. Y si esperas tener un abdomen marcado, comiendo grasas, comida chatarra y cosas que no alimenten, vas en la dirección equivocada.

Lo primero que debes hacer es cambiar tu alimentación a una alimentación digna de un deportista. Lo que nunca debes olvidar es que los tres pilares del ejercicio son entrenar, comer y dormir. Si logras combinar estas tres te aseguro que no sólo tu abdomen lucirá de maravilla, también todos tus músculos.

A continuación un poco de cómo pueden hacer unas rutinas de abdomen.

Si estás en etapa de crecimiento muscular, lo más recomendable es hacer abdominales con peso.

LOS EJERCICIOS PARA ABDOMEN…

Realizar 4 ó 5 ejercicios de la zona abdominal. Trabajando los abdominales medios, bajos, altos y laterales (serratos y oblicuos). Los ejercicios se harán de a 4 series de 10 a 12 repeticiones con peso, si sientes que puedes hacer más de 12 repeticiones debes aumentar el peso, entre serie y serie se debe descansar unos 30 segundos para así mantener la congestión en el musculo, durante estos 30 segundos estira el musculo y luego tensiónalo, es decir, en una serie estiras en otra congestionas. Se trabajará el abdomen 2 ó 3 días a la semana dándole 2 días como mínimo de descanso.

RECUERDA…

Esto se suma a una buena alimentación. La alimentación de una rutina de crecimiento muscular debe ser una alimentación rica en proteínas carbohidratos y calorías, así que no esperes que el abdomen se te empiece a marcar de la nada, la definición se notará cuando inicies la rutina de secado.

SECADO Y MARCACIÓN ABDOMINAL…

Realizar 5 ó 6 ejercicios de la zona abdominal. Trabajando los abdominales medios, bajos, altos y laterales (serratos y oblicuos).

Los ejercicios se harán de a 5 ó 6 series de 20 a 30 repeticiones. Se trabaja el abdomen 3 ó 4 días a la semana. En esta rutina sentirás cómo quema el abdomen al hacer las repeticiones. No olvides que no se trata de hacerlas rápido si no de saberlas hacer, porque la base de todos los ejercicios está en la técnica.
Se pueden hacer súper series o series gigantes para lograr una marcación mejor, eso sí, si ya llevas más de 6 meses en el gimnasio.


12.5.12

Los Sentidos del placer


El sexo no es sólo cuestión de fuerza friccional. La excitación depende en gran medida de cómo interpretamos la situación y cómo percibimos la conexión con el otro.
Robert Nozick

El placer es algo subjetivo, es cierto. Cada quien determina qué le excita y cómo le excita. Pero también es cierto que tenemos muchos tabúes por superar.
Muchos hombres ni siquiera conocen su cuerpo. No han explorado todo su potencial de sentir, de dar y recibir placer, muchas veces, existe una genitalización en la sexualidad. Pareciera que sólo mediante el pene podemos sentir placer.

¿Por qué no permitir explorarnos más, ya sea solos o acompañados?

Nozick sabe de lo que habla cuando dice que: “En el sexo no sólo se conoce más hondamente a la otra persona. Uno se conoce mejor al experimentar aquello de que es capaz: pasión, amor, agresión, vulnerabilidad, dominación, travesura, placer, alegría”.

Además, tenemos cinco sentidos y todo un cuerpo que puede ser fuente infinita de placer.

Mirar. Mirar tu cuerpo. Mirar el cuerpo que te acompaña. Recorrer sus formas, sus cavidades, sus ausencias o presencias de vellos, mirar las piernas, las manos, los pies, las nalgas, el sexo, el cuello, la boca, lo ojos. Mirar de frente y conectarte. Con la mirada, con la simple mirada atraerse, seducirse, desearse, comunicarse. Mirar. Sólo mirar.

Tocar. Poco a poco ir tocando tu cuerpo, sentir la ropa que trae, para ir poco a poco quitándola. Sentir cada centímetro de piel, ese lienzo extraordinario, fuente de placer. Sentir la temperatura, sentir los cambios de la piel. Sentir cada relieve con el que nos vayamos topando. Acariciar sin parar. Dejar que las manos expresen, que el cuerpo exprese.

Después… oler. Poco a poco, un sentido a la vez. Alargando el momento, explorando mejor, sintiendo. Y… ¿a qué huele la piel? Atrévete a oler, a descubrir la esencia única, huele el cuello, su cabello, las axilas, las ingles, las manos, tus manos, los pies. El aliento de quien te acompaña. El tuyo…

¿Por qué no probar? ¿A qué sabe esa boca tentadora? A que sabe la piel de su cuello, el sudor que surge, el sabor de sus dedos, de sus piernas. Besa. Besa todo lo que puedas, prueba lo que desees, tienes todo un cuerpo, te acompaña, quizás, otro.

Y escucha. Escucha su respiración que a veces se agita y otras se calma. Juega con ella. Seduce con la palabra. Escucha y di frases, las que te gustan, las que te están rondando por la cabeza. Imagina, comparte. Escucha los gemidos que arrancas. Deja oír los tuyos.

Explorar. Sigue. Toca más. Mira más. Escucha más. No sólo penetres. No sólo masturbes. Descubre. Descúbrete.

Siéntete un lienzo y deja que pinten en ti. Pinta en ti. Recorre tu cuerpo. Hay mucha sensibilidad en muchas partes. Revélalas.

Comparte el placer, vuélvelo mutuo. Respeta lo que te gusta y lo que no, lo que le gusta a quien te acompaña y lo que no. No hay mas placer que dar placer en un acto consentido por los implicados.

Habla, retroaliméntate. Recuerda a nuestro filósofo: “El sexo es también un modo de comunicación, una manera de decir o mostrar algo en forma más reveladora de lo que pueden indicar las palabras. [Pero] aunque las acciones sexuales hablan con mayor elocuencia que las palabras, también se pueden realzar mediante palabras, palabras que nombran nuestro placer o conducen a una mayor intensidad, palabras que narran una fantasía o insinúan fantasías excitantes que resulta embarazoso describir”.

Imagina, hay mucho que puedes desarrollar.

Lee, quizás ahí encuentres nuevas ideas. Mira otras películas. Inventa posiciones, escenarios.
Fluye… somos más que penes y orgasmos.